"La razòn busca pero el corazòn encuentra".
jueves, 4 de junio de 2009
martes, 2 de junio de 2009
lunes, 1 de junio de 2009
domingo, 31 de mayo de 2009
Segunda Frase...
Primera Frase...
Cine
24 junio
Fin de semana
El fin de semana pasado pintaba para ser como todos los anteriores: viernes y sábado en antro, bebiendo, conociendo, bailando, divirtiendonos y todo el show.
El viernes salí a mi hora del trabajo para llegar rápido a mi casa, arreglarme y salir a divertirme de lo lindo pero no sé si fue que nos confabulamos para salir al mismo lugar y a la misma hora pero casi todos los lugares que solemos visitar para tomar un cafecito antes de la fiesta estaban tapados de gente. Fue hora y media de esperar a que se desocupara una mesa. Total que mejor decidimos ir a caminar un rato mientras abrian el nuevo lugar que queriamos conocer. Cenamos, hablamos por teléfono, reimos, reimos y remimos como locos hasta que por fin fueron más de las 10 de la noche, llegamos al antro, pedimos una cerveza, escuchamos la musiquita "paike" que ponen y.... ¡NOS ABURRIMOS BRUTALMENTE!, llegué a mi casa a medianoche... ¡MEDIANOCHE!.
Debido a la situación del día anterior, el sábado tuvimos que modificar nuestro plan, así que mejor decidimos ir al cine. En principio Jon no estaba muy de acuerdo, tenía ganas de salir pero no era su hit ir al cine, total que después de terapia emocional, choro mareador y un par de cachetadones lo convencí. De principio a fin fue genial, el llegar a las 9:30 p.m., como con una hora de anticipación al cine y no poder hacer nada porque la mayoria de los locales de la plaza comercial ya estaban cerrados y el que no estaba cerrado era el Yak pero yo no llevé mi credencial de electror para que me dejaran pasar, ir a la fuente de sodas del cine y pasar media hora decidiendo que comprar para que a final de cuentas Jon tomara un americano y yo un café con Kahlua, mi churro de chocolate durísimo que tenía que dejar remojando como media hora para poder comermelo, esperar en la fila como 20 minutos con miedo de que se llenara la sala y ver que nisiquiera una quinta parte de los asientos estaban ocupados, morirme de la risa viendo los cortos de pelìculas para niños (El superagente 86, Madagascar 2, Wall-e, esos cortos no me mataron, me llevaron 3 grados más arriba de morir) y escuchando todas las estupideces que suele decir Joncito.
La pelìcula que vimos fue KUNG FU PANDA. Me enamoré de la película, es chistosísima (su primer entrenamiento, los duraznos de la sabiduría, la acupuntura, en fin), digerible, me fascinó el doblaje y, lo más importante, tiene esa fabulosa magia de ser atractiva tanto para los niños porque es visualmente llamativa y para los adultos porque toca temas profundos como lo es la aceptación, el no darte por vencido por más que te digan que no sirve para lo que quieres ser o hacer de tu vida, habla de tener fe en ti, de sentirte capaz de realizar los sueños que tienes por más bizarros o lejanos o imposibles que creas que son, habla de quererse, de aprender a conocerse, de entender que lo que a veces tomamos como defectos, si sabemos encaminarlos, se convierten en armas muy efectivas a nuestro favor y, lo más importante LO QUE HACE ÚNICO Y ESPECIAL A TODO LO QUE NOS RODEA ES EL SIMPLE HECHO DE CREER QUE ES ESPECIAL.
Fin de semana
El fin de semana pasado pintaba para ser como todos los anteriores: viernes y sábado en antro, bebiendo, conociendo, bailando, divirtiendonos y todo el show.
El viernes salí a mi hora del trabajo para llegar rápido a mi casa, arreglarme y salir a divertirme de lo lindo pero no sé si fue que nos confabulamos para salir al mismo lugar y a la misma hora pero casi todos los lugares que solemos visitar para tomar un cafecito antes de la fiesta estaban tapados de gente. Fue hora y media de esperar a que se desocupara una mesa. Total que mejor decidimos ir a caminar un rato mientras abrian el nuevo lugar que queriamos conocer. Cenamos, hablamos por teléfono, reimos, reimos y remimos como locos hasta que por fin fueron más de las 10 de la noche, llegamos al antro, pedimos una cerveza, escuchamos la musiquita "paike" que ponen y.... ¡NOS ABURRIMOS BRUTALMENTE!, llegué a mi casa a medianoche... ¡MEDIANOCHE!.
Debido a la situación del día anterior, el sábado tuvimos que modificar nuestro plan, así que mejor decidimos ir al cine. En principio Jon no estaba muy de acuerdo, tenía ganas de salir pero no era su hit ir al cine, total que después de terapia emocional, choro mareador y un par de cachetadones lo convencí. De principio a fin fue genial, el llegar a las 9:30 p.m., como con una hora de anticipación al cine y no poder hacer nada porque la mayoria de los locales de la plaza comercial ya estaban cerrados y el que no estaba cerrado era el Yak pero yo no llevé mi credencial de electror para que me dejaran pasar, ir a la fuente de sodas del cine y pasar media hora decidiendo que comprar para que a final de cuentas Jon tomara un americano y yo un café con Kahlua, mi churro de chocolate durísimo que tenía que dejar remojando como media hora para poder comermelo, esperar en la fila como 20 minutos con miedo de que se llenara la sala y ver que nisiquiera una quinta parte de los asientos estaban ocupados, morirme de la risa viendo los cortos de pelìculas para niños (El superagente 86, Madagascar 2, Wall-e, esos cortos no me mataron, me llevaron 3 grados más arriba de morir) y escuchando todas las estupideces que suele decir Joncito.
La pelìcula que vimos fue KUNG FU PANDA. Me enamoré de la película, es chistosísima (su primer entrenamiento, los duraznos de la sabiduría, la acupuntura, en fin), digerible, me fascinó el doblaje y, lo más importante, tiene esa fabulosa magia de ser atractiva tanto para los niños porque es visualmente llamativa y para los adultos porque toca temas profundos como lo es la aceptación, el no darte por vencido por más que te digan que no sirve para lo que quieres ser o hacer de tu vida, habla de tener fe en ti, de sentirte capaz de realizar los sueños que tienes por más bizarros o lejanos o imposibles que creas que son, habla de quererse, de aprender a conocerse, de entender que lo que a veces tomamos como defectos, si sabemos encaminarlos, se convierten en armas muy efectivas a nuestro favor y, lo más importante LO QUE HACE ÚNICO Y ESPECIAL A TODO LO QUE NOS RODEA ES EL SIMPLE HECHO DE CREER QUE ES ESPECIAL.
sábado, 30 de mayo de 2009
Proceso

08 abril
El 20
Estoy en proceso. El 20 de marzo llevé a cabo algo que no creí poder hacer: limpieza ultra mega hiper a fondo de mi recámara.
Me considero una persona muy rara, un tipo de "eslabón perdido"; soy pragmática, muy desprendida de las cosas pero, al mismo tiempo, parezco ratoncito porque acumulo y acumulo cosas que "en algún momento me pueden servir"... esto no sucede o porque olvido que lo tengo cuando lo necesito o porque no sé donde diablos lo dejé.
El famosísimo 20 no planifiqué nada, simplemente me levanté a HACER las cosas. Moví muebles, limpié, acomodé parte de mi ropa y llené bolsas y bolsas de todas las cosas que tenía en cajones, entrepaños y cajas. Todo iba perfecto, de hecho me reprendí: "era muy fácil, ¡¿porqué no lo hiciste antes?!", pero..... ¡OH OH! ya no quedaba más que hacer que ¡¡¡REVISAR LAS BOLSAS!!!.
Pasé 21 y 22 decidiendome el revisarlas, planeando donde iba a ir casa cosa, agrupando el espacio de mis cajones para decidir que iba a ir en que lado, junto a qué, etc.... ¡¡¡No no no no!!!. Veía todo las cosas y no me sentía capaz de deshacerme de nada; me enfrenté a un conflicto, el mismo que había evitado que hiciera todo esto antes, así pasé el 23.
La semana que comenzaba el 24 fue estresante, todos los muebles estaban como quería pero estaban las bolsas enfadosas que eran como el fijol en el arroz, traté de planear utilizar las noches para, poco a poco, depurar pero era tan engorroso el asunto que mejor me ponía a ver mi telenovela ("Las Tontas..." por supuesto DDD). El 30 me levanté enfadada, molesta conmigo misma por ser tannn así como soy, de pronto un chispazo de sabiduría (¡¡¡los milagros existen!!!): ROMA NO SE HIZO EN UN DÍA. Esa frase me desestrezó y fue lo que marcó la diferencia, ME DECIDÍ, decidí agrupar todo solo en dos categorías: QUE UTILIZO A CORTO PLAZO Y QUE NO... ¡¡¡fué como si encontrara el hilo negro de la vida!!!, de ahí en adelante todo fue tan pero tannn fácil que no lo podía creer, lo que no pude decidir en 9 meses lo realicé en 1 fin de semana. Increíble, ¿verdad?.
Aún no termino totalmente, ya solo faltan algunos pequeños detalles de decoración, una manita de pintura, resanar algunas paredes y LISTO. Por fin mi recámara se parece a lo que quiero ser, ya no parece la recámara de una persona que está en la transición pubertesca (quienes la conocen saben a que me refiero), es muy minimalista, quizá por eso me siento tan LIBRE estando en ella, entra más luz, se ve más espaciosa, puedo mover con mayor facílidad mis muebles, sinceramente y sin ser presumida ¡ES UNA CHULADA!
El 20
Estoy en proceso. El 20 de marzo llevé a cabo algo que no creí poder hacer: limpieza ultra mega hiper a fondo de mi recámara.
Me considero una persona muy rara, un tipo de "eslabón perdido"; soy pragmática, muy desprendida de las cosas pero, al mismo tiempo, parezco ratoncito porque acumulo y acumulo cosas que "en algún momento me pueden servir"... esto no sucede o porque olvido que lo tengo cuando lo necesito o porque no sé donde diablos lo dejé.
El famosísimo 20 no planifiqué nada, simplemente me levanté a HACER las cosas. Moví muebles, limpié, acomodé parte de mi ropa y llené bolsas y bolsas de todas las cosas que tenía en cajones, entrepaños y cajas. Todo iba perfecto, de hecho me reprendí: "era muy fácil, ¡¿porqué no lo hiciste antes?!", pero..... ¡OH OH! ya no quedaba más que hacer que ¡¡¡REVISAR LAS BOLSAS!!!.
Pasé 21 y 22 decidiendome el revisarlas, planeando donde iba a ir casa cosa, agrupando el espacio de mis cajones para decidir que iba a ir en que lado, junto a qué, etc.... ¡¡¡No no no no!!!. Veía todo las cosas y no me sentía capaz de deshacerme de nada; me enfrenté a un conflicto, el mismo que había evitado que hiciera todo esto antes, así pasé el 23.
La semana que comenzaba el 24 fue estresante, todos los muebles estaban como quería pero estaban las bolsas enfadosas que eran como el fijol en el arroz, traté de planear utilizar las noches para, poco a poco, depurar pero era tan engorroso el asunto que mejor me ponía a ver mi telenovela ("Las Tontas..." por supuesto DDD). El 30 me levanté enfadada, molesta conmigo misma por ser tannn así como soy, de pronto un chispazo de sabiduría (¡¡¡los milagros existen!!!): ROMA NO SE HIZO EN UN DÍA. Esa frase me desestrezó y fue lo que marcó la diferencia, ME DECIDÍ, decidí agrupar todo solo en dos categorías: QUE UTILIZO A CORTO PLAZO Y QUE NO... ¡¡¡fué como si encontrara el hilo negro de la vida!!!, de ahí en adelante todo fue tan pero tannn fácil que no lo podía creer, lo que no pude decidir en 9 meses lo realicé en 1 fin de semana. Increíble, ¿verdad?.
Aún no termino totalmente, ya solo faltan algunos pequeños detalles de decoración, una manita de pintura, resanar algunas paredes y LISTO. Por fin mi recámara se parece a lo que quiero ser, ya no parece la recámara de una persona que está en la transición pubertesca (quienes la conocen saben a que me refiero), es muy minimalista, quizá por eso me siento tan LIBRE estando en ella, entra más luz, se ve más espaciosa, puedo mover con mayor facílidad mis muebles, sinceramente y sin ser presumida ¡ES UNA CHULADA!
P.D. Lo interesante de este proceso es que se puede aplicar a cualquier limpieza que pueda realizarse, ya sea interna o externa DDD.
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egar a nuevas orillas, debe tener el valor de abandonar las anteriores"


